Recuerdos y confesiones

Mar 09, 2016, 03:55 PM

Hay cosas que uno nunca olvida, cosas que nos pasaron en la escuela que nos marcaron para toda la vida. Hoy os contaré una cosa que me pasó a mí. Yo siempre he sido muy callada y muy tímida, por lo tanto en la escuela nunca creaba conflictos con nadie. Pero había una niña de mi edad que se enfadaba con cualquiera y por cualquier cosa. De hecho, como no éramos muchos en clase, si ella se enfadaba con alguna compañera mía, hacía que las demás también nos enfadáramos con ella. Nos manipulaba como ella quería y ella siempre era la líder en todo, si ella quería hacer algo, las demás también teníamos que hacerlo. Como éramos unas niñas, nunca fuimos capaces de enfrentarnos a ella y decirle que no, que no todo lo que se quiere se puede tener o hacer. Un día, a mí me regalaron un perro pequeñito que era muy bonito y a ella, como no, le dio muchísima envidia que yo tuviera un perro y ella, en cambio, no. Ahí fue cuando empezó a marginarme de una manera que llegaba a casa y lloraba, a las mañanas no quería ir a clase y llegué hasta tal punto que mi madre llamó a mi profesora para contarle lo que ocurría. La profesora y mi madre llegaron a un acuerdo de que algún día llevaría a mi perro a la escuela para ver si así dejaba de marginarme, y en efecto, resultó, y dejó de marginarme. Después de esa época, ya cuando estábamos en sexto de primaria, ella seguía marginando a los demás compañeros pero al final nos hartamos y un día en el que teníamos que hacer una tarea de educación física, decidimos darle de su propia medicina para ver si dejaba de hacer eso que tanto daño nos hacía a los demás. Y ahí fue cuando definitivamente dejó de marginarnos y empezó a comportarse de otra manera. Como veis, es algo que nunca olvidaré y que siempre recordaré por los malos momentos que me hizo pasar a mí y también a mis compañeros. Hoy en día la relación con ella es muy buena y en el día a día ese conflicto está más que olvidado, pero de vez en cuando vienen a mi mente momentos en los que una niña nunca debería pasar.