Confesiones. Cambios.

Mar 09, 2016, 03:21 PM

CONFESIONES Y lo decidí. Después de dedicarle mucho tiempo a pensar decidí que debía dar el paso. Dos años antes de eso, cuando terminé el bachillerato empecé a estudiar en una ciudad nueva una carrera que pensaba que reunía las cosas que más me gustaban. Nunca antes había pensando en ese grado hasta el último momento, cuando tuve que decidir qué hacer con mi futuro. Muchas de las carreras las tenía descartadas completamente, y la que siempre había querido hacer había perdido fuerza en ese último año. Entonces me lancé a empezar esa vida nueva realizando un carrera “hecha a mi medida”. Nueva casa, nuevos amigos, nueva clase, nueva rutina… Pero todo iba bien. Y el tiempo iba adelante. Ya me acostumbre y ni pensaba si lo que hacía me gustaba o no. Esa era mi vida y debía seguir con ella. Al final del primer curso, una muy buena amiga de clase, con la que pasaba la mayor parte del día, decidió dejar la carrera. Esto me hizo plantearme hacer lo mismo, pero pensé que solo era porque ella lo había hecho, por eso decidí seguir intentándolo. Y así pasó otro curso. Pero la época de exámenes, cuando te tienes que quedar sola en casa estudiando, es muy mala y te deja mucho tiempo para dar vueltas a la cabeza. Y no paraba de hacerlo. ¿Era eso lo que quería hacer en los siguientes años? ¿Quería trabajar en eso el resto de mi vida? ¿La carrera que estaba haciendo, era lo que esperaba? ¿Merece la pena hacer algo que no te llena, solo por terminarlo? Si me decidía a dejar lo que estaba haciendo, tenía claro lo que iba a hacer, Educación Infantil, lo que desde pequeña había querido. ¿Pero cómo les diría a mis padres eso? ¿Cómo sería volver a empezar desde 0? ¿Dónde realizaría mis estudios? ¿Y si empiezo a hacer eso y me doy cuenta también de que no es lo que quiero? ¿Cómo se tomarían los de mi alrededor mi decisión? Pese a todas esas preguntas, me decidí a dar el paso. Lo que mas duro me resultaba era decírselo a mis padres, mas cuando tuvieron que pagarme una vida fuera de casa durante esos años. Pero desde el momento en el que les planteé mis dudas tuve su total apoyo. Eso me facilitó mucho las cosas, y me ayudó a seguir adelante. Era el momento de decírselo a los demás. A los de clase no les gusto tanto mi decisión, ya que pasaríamos de estar todo el dia juntos a no vernos apenas. Aún así, no me dieron la espalda, y me animaron a hacer lo que realmente quería. Llegó la hora de empezar de nuevo esa etapa de mi vida. Otra facultad; otros compañeros, que con el tiempo se convirtieron en amigos; otra rutina, que no tiene nada que ver con la anterior… Todo era diferente. Otra vez mi vida está encaminada. Ahora estoy mucho más convencida de lo que estoy haciendo y gracias a las experiencias que he vivido relacionadas con el sector laboral de esta carrera, me entusiasma el trabajo de mi futuro. Debo decir, que para nada me arrepiento de la decisión que tomé al terminar el bachiller, ya que las experiencias que he vivido gracias a eso son insustituibles, la gente que conocí son, a día de hoy, parte muy importante de mi vida y me ha ayudado a decidir con certeza hacia dónde quiero dirigir mi vida.