Las mujeres y la ideología de género 11/11/18 (#1013)

Nov 12, 2018, 12:29 AM

José Luis Cinalli - 11/11/2018

Las mujeres y la ideología de género

“Jesús iba por todas las ciudades… predicando… el evangelio… y los doce con él, y algunas mujeres… María… Juana… y otras muchas que… ayudaban con su dinero a Jesús”, Lucas 8:1-2 y 3 (PDT). 

Una de las razones por las que el cristianismo se difundió rápidamente es por la inclusión de mujeres en el liderazgo de la iglesia. Fueron ellas las que sostuvieron económicamente el ministerio de Jesús y arriesgaron sus vidas para visitar su tumba cuando estaba bajo guardia militar permanente. Las mujeres fueron las primeras mensajeras, las primeras evangelistas y las primeras testigos de su resurrección, Juan 20:1-18. El libro de los Hechos resalta el liderazgo de Priscila y el exitoso ministerio de Lidia además de la conversión de mujeres destacadas que dieron origen a las iglesias en Tesalónica y Berea, Hechos 17:4 y 12.

Cuando una mujer le cree a Dios es muy difícil moverla de su fe. María creyó que tendría un hijo concebido por el Espíritu Santo aun cuando no había antecedentes de un milagro igual. En cambio, el anciano Zacarías exigió una señal para creer que sería padre a pesar de que había referencia bíblica de algo parecido en la vida de Abraham. Es más, las mujeres creyeron el mensaje del ángel de que Jesús había resucitado pero sus discípulos no lo hicieron. Las mujeres nunca perdieron la fe en Jesús a diferencia de los apóstoles que lo abandonaron en los momentos más difíciles. 

Una mujer en las manos de Dios es una verdadera amenaza para el infierno. La primera guerra espiritual registrada en la Biblia tuvo lugar entre el diablo y una mujer. Dios le dijo a Satanás: “Haré que tú y la mujer sean enemigas; pondré enemistad entre sus descendientes y los tuyos…”, Génesis 3:15 (TLA). Las mujeres que andan en el Espíritu tienen el poder para sacudir el infierno: “El Señor da la palabra; las mujeres que anuncian las buenas nuevas son gran multitud… los enemigos huyen… y las mujeres… reparten las riquezas que le quitaron al enemigo”, Salmo 68:11 (LBLA) y 12 (NTV y TLA). No sorprende que las mujeres prediquen el evangelio pero sí que sean elegidas por Dios para derrotar al enemigo. Y Satanás lo sabe muy bien. Por eso ha trabajado horas extras para someter y humillar a la mujer o para aprovecharse de su gran potencial de influencia y arremeter contra los propósitos de Dios.

Una mujer en manos de Dios constituye un peligro de extinción para el infierno pero una mujer en las manos del diablo es una influencia muy negativa para los propósitos de Dios: “Los judíos incitaron a mujeres… favorables al judaísmo… y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé... y los expulsaron de la región”, Hechos 13:50 (NVI). ¿Por qué escogieron mujeres para debilitar la obra de Dios? ¡Por su gran influencia! ¿No sucedió lo mismo con Sansón? Los enemigos no podían con él hasta que se aliaron con Dalila y lo que no pudo lograr un ejército lo logró una sola mujer, Jueces 16:16-17 (PDT). No se puede negar el gran poder de influencia que tiene una mujer. Cuando Jesús quiso revelarse a sí mismo como el Mesías escogió a una mujer: “La mujer… le dijo a la gente: “Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que he hecho en la vida. ¡Podría ser el Mesías!”. Entonces la gente salió del pueblo y fue a buscar a Jesús”, Juan 4:28-30 (TLA). La mujer hizo que toda una ciudad se encontrara con el Mesías. ¿Por qué Nicodemo no salió con el mismo entusiasmo que la samaritana para invitar a otros a escuchar a Jesús?

La influencia de una mujer en la vida de su hombre es muy grande: “Nunca nadie se entregó tanto a hacer lo que es malo a los ojos del SEÑOR como Acab, bajo la influencia de su esposa Jezabel”, 1ª Reyes 21:25 (NTV). No solo eso, el diablo usó a una mujer para arruinar el ministerio del profeta Elías: “... Jezabel mandó un mensajero a decirle a Elías: “Te voy a matar…”. Cuando Elías supo esto, se asustó tanto que huyó… estaba tan triste que se quería morir…”, 1º Reyes 19:2-4 (TLA). Elías...