El anticristo 23/06/19 (#1045)

Jun 24, 2019, 12:31 AM
23/06/19
El Anticristo
 
“…Antes del fin vendrá el Enemigo de Cristo… el Anticristo, 1ª Juan 2:18a (TLA) y 18b (NTV).
 
Con el arrebatamiento de la iglesia comenzará en la tierra una época de terror, angustia y sufrimiento como nunca hubo antes. Este período de siete años llamado tribulación se iniciará con relativa moderación. Jesús dijo que será apenas el principio de dolores, Mateo 24:8. Sin embargo, irá creciendo en intensidad hasta convertirse en la gran tribulación, Mateo 24:21. Un personaje siniestro llamado el anticristo dominará el escenario mundial. El prefijo ‘anti’ significa ‘en lugar de’ o ‘en contra de’ Cristo. Al principio de su carrera se hará pasar por el verdadero Cristo, los judíos lo recibirán como el Mesías, se sentará en el templo (reconstruido en Jerusalén) y exigirá honores divinos. Pero más tarde, echará a un lado su disfraz y se mostrará en su verdadero carácter de enemigo de Cristo.
 
 La Biblia describe el carácter siniestro, desolador, blasfemo, indecente, dictatorial, arbitrario y sanguinario del anticristo. No habrá forma de mal que le sea extraña. El profeta Daniel lo llamó: “el cuerno pequeño” (Daniel 7:8); “altivo de rostro y entendido en enigmas” (Daniel 8:23); “el desolador” (Daniel 9:27) y “el despreciable” (Daniel 11:21). Tendrá una doble naturaleza. Será un hombre y también una encarnación del mismo Satanás: “hombre de pecado, hijo de perdición…”, 2ª Tesalonicenses 2:3. Juan lo llamó la Bestia más de treinta veces en el Apocalipsis y aclaró que estará energizado por el Dragón, esto es el diablo: “Vi salir del mar a una bestia… El dragón le dio a la bestia su poder… y se le permitió… decir palabras… para insultar a Dios… durante cuarenta y dos meses…”, Apocalipsis 13:1-5 (PDT).
 
El nombre de bestia enfatiza el carácter feroz y brutal que tendrá el anticristo. Como dictador no respetará derechos y se burlará de la justicia cometiendo toda clase de atropellos. Además contrasta con el verdadero Cristo, el Cordero. El Cordero es el Salvador de los pecadores, la bestia es el perseguidor de los santos. Por eso también se lo llama “sanguinario y engañador”, Salmo 5:6. Daniel dijo del anticristo: “...Cuando el pecado llegue al colmo de su maldad, subirá al poder un rey brutal, un maestro de la intriga.… Provocará una tremenda… destrucción y… arrasará al pueblo santo. Será un maestro del engaño y se volverá arrogante… Hasta entrará en batalla con el Príncipe de príncipes, pero será quebrantado…”, Daniel 8:23-25 (NTV). La expresión arrasará al pueblo santo se refiere a los santos de la tribulación, puesto que la iglesia ya habrá sido trasladada a la presencia del Señor durante el arrebatamiento.
 
¿Qué diferencias encontramos entre Cristo y el anticristo? El anticristo es el hijo de perdición (2ª Tesalonicenses 2:3), mientras que Jesucristo es el Hijo de Dios. Jesús bajó del cielo (Juan 6:38); el anticristo “sube del abismo”, Apocalipsis 11:7. El Señor Jesús vino en nombre del Padre (Juan 5:30) y “se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo… y…se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”, Filipenses 2:7-8. Del anticristo se dice todo lo contrario: “… Hará lo que le venga en gana, se exaltará a sí mismo y afirmará ser más grande que todos los dioses…”, Daniel 11:36 (NTV). De modo que mientras Cristo se humilla el anticristo se exalta. La Biblia dice que: “Aquellos que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan a sí mismos serán exaltados”, Mateo 23:12 (NTV). Si bien esta es una verdad que se aplica a todos, cobra una fuerza arrolladora cuando se la aplica a Cristo y al anticristo. Las Escrituras afirman que cuando Cristo se humilló “Dios lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor…”, Filipenses 2:9-11. En cambio, la arrogancia y la soberbia del anticristo lo condenarán al infierno: “La bestia y el falso profeta fueron arrojados vivos al lago de fuego donde arde el azufre, Apocalipsis 19:20 (PDT).
 
El anticristo será un verdadero aguijón para la humanidad: “… Será instrumento de Satanás, y vendrá tan lleno de poder satánico que podrá engañar con extrañas demostraciones y falsos milagros…”, 2ª Tesalonicenses 2:9 (NT-BAD). Durante este período de tribulación el anticristo se acercará a los judíos con una oferta de paz y protección, y hará un pacto con ellos. Todo parecerá ir bien hasta que a la mitad de la semana (tres años y medio) se producirá una fractura: Durante una semana… ese rey malvado hará un pacto… pero a la mitad de la semana prohibirá que se hagan ofrendas, y en el altar de los sacrificios se ofenderá gravemente a Dios…”, Daniel 9:27 (TLA). En la mitad del período de la tribulación el anticristo romperá el acuerdo que tenía con los judíos y presentará una ofrenda asquerosa en el templo que marcará el comienzo de la gran tribulación: “…El profeta Daniel… anunció que algún día se presentaría una ofrenda asquerosa en el templo…, Mateo 24:15 (TLA). Esa ofrenda será la imagen del anticristo mandada a construir por el falso profeta: “Les ordenó que hicieran una gran estatua de la primera bestia (el anticristo)… Luego se le permitió dar vida a esa estatua para que pudiera hablar. Entonces la estatua de la bestia ordenó que todo el que se negara a adorarla debía morir”, Apocalipsis 13:14-15 (NTV).
 
El anticristo será un genio intelectual. Imitará a Cristo “En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento”, Colosenses 2:3. En Daniel 8:23 se habla de él como “Un rey altivo de rostro y entendido en enigmas”. Lo que a otros desconcierta para él será muy fácil. En Ezequiel 28:3 se dice: “… Tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto”. Será un genio de la oratoria ya “que decía grandes cosas”, Daniel 7:20. Imitará a Jesús de quien se dice que las personas “estaban maravilladas de las palabras de gracia que salían de su boca…” (Lucas 4:22). Será un genio comercial: “Con tu sabiduría y con tu prudencia has acumulado riquezas… y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón”, Ezequiel 28:4-5. Será un genio militar. Nadie podrá resistirle: “Él saldrá para vencer y vencerá”, Apocalipsis 6:2. El anticristo va a barrer con todo lo que se le oponga, de modo que el mundo exclamará: “¿Quién es como la Bestia? ¿Y quién es capaz de hacer guerra contra él?”, Apocalipsis 13:4. Será un genio religioso. Se va a proclamar Dios, exigiendo honores divinos: “…Se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”, 2ª Tesalonicenses 2:4. Su gran engaño será cuando herido por una espada vuelva a vivir: “Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia”, Apocalipsis 13:3ª, 14. Se levantará de los muertos y le rendirán adoración: “Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero”, Apocalipsis 13:8. Los detalles de su resurrección nos lo da Apocalipsis 9 y 17:8: “La bestia que viste estuvo viva alguna vez, pero ya no. Está por salir del abismo… La gente que vive en la tierra y cuyos nombres nunca han estado escritos en el libro de la vida… se asombrará cuando vea a la bestia porque estuvo viva y ya no lo está, pero vendrá de nuevo, PDT. De la misma forma que Cristo fue levantado de los muertos por Dios el Padre, el anticristo será levantado de los muertos por su padre el diablo y todo el mundo le rendirá adoración.  
 
¿Cuál será el final del Anticristo? “Y la bestia fue capturada… Tanto la bestia como el falso profeta fueron lanzados vivos al lago de fuego que arde con azufre…”, Apocalipsis 19:20 (NTV). Pablo agregó: “…El Señor Jesús lo matará con el soplo de su boca y lo destruirá con el esplendor de su venida”, 2ª Tesalonicenses 2:8 (NTV). ¿Lo viste? El Cristo de Dios y el cristo de Satanás se enfrentarán el uno con el otro. Pero en el mismo instante en que empieza el conflicto, queda terminado. El enemigo queda paralizado y su resistencia cesa. El anticristo, el hijo de perdición, compartirá el mismo destino eterno de condenación que su padre el diablo: “Después el diablo… fue lanzado al lago de fuego que arde con azufre, donde ya estaban la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por siempre jamás, Apocalipsis 20:10 (NTV). Las Escrituras han registrado solemnemente el fin de varios personajes malvados. Algunos fueron tragados por las aguas (Faraón y su ejército); otros devorados por las llamas (Nadab y Abiú); otros se hundieron en la tierra (Coré, Datán y Abiram); algunos se contagiaron de enfermedades asquerosas (Joram); otros fueron colgados (Amán); otros devorados por perros (Jezabel); otros consumidos por gusanos (Herodes). Pero no hay ningún habitante pecador de la tierra, excepto el hombre de pecado, que haya recibido la terrible distinción de ser consumido por la brillante aparición personal del Señor Jesús mismo.
 
El anticristo no ha sido revelado todavía pero El espíritu del Anticristo… ya está aquí, 1ª Juan 4:3 (NTV). ¿Cómo lo identificamos? Todo aquel que rechaza a Cristo y se resiste a su señorío tiene el espíritu del anticristo. Jesús dijo: “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”, Mateo 12:30. Cuando vemos la creciente ola de maldad que nos rodea sabemos que el espíritu del anticristo está operando. Se nos empuja a pecar y deshonrar a Dios. El relajo de las relaciones sexuales prematrimoniales, la glorificación del adulterio, la legislación que favorece el aborto legalizando el asesinato en masa, el genocidio de miles de bebés a quienes criminalmente se les niega el derecho de nacer, etc. El espíritu del anticristo se manifiesta también en la creciente ola de violencia y en la incontrolable carrera armamentista. El hombre está atrapado en su propia red. Entonces pronto aparecerá un superhombre que prometerá paz y seguridad y el mundo le dará la bienvenida como el mesías o libertador. Y aquí radica una última gran diferencia con el Hijo de Dios a quién Isaías llama “Príncipe de Paz”, Isaías 9:6. El anticristo ofrecerá paz, la paz que no tiene. En cambio el Príncipe de Paz, Jesucristo el Señor, ofrece paz porque tiene la capacidad de entregarla al corazón de los hombres. La paz de Cristo es paz con Dios y paz de Dios. Jesús dijo: “Les dejo la paz. Es mi propia paz la que les doy…”, Juan 14:27 (PDT). El apóstol Pablo dijo: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”, Romanos 5:1. Se nos ofrece encontrar la paz con Dios con quien hemos estado en pie de guerra por años. Cuando rendimos las armas del orgullo y la vanidad y humildemente nos arrepentimos de nuestros pecados y confesamos a Jesús como Señor y Salvador de nuestras vidas experimentamos de inmediato la paz con Dios y por ende la paz de Dios. ¿Tienes paz en tu corazón o todavía estás en guerra contra Dios? Amígate con Él ahora mismo por medio de su Santo Hijo y Él te dará la paz que nada ni nadie podrá darte en este mundo.