Silvia Cinalli - Activación: El poder del clamor - 15/10/2023 (#1269)

Episode 291,   Oct 15, 2023, 11:06 PM

Pastora Silvia Cinalli
 15/10/2023


 Activación: el poder del clamor

“… Dios nunca abandona a los que buscan su ayuda, Salmo 9:10 (PDT).

Recuerdo ese día. Amaneció fresco, pero nada nos hacía predecir lo que pasaría. Sin embargo Dios nos tenía reservada una experiencia única. Estábamos de viaje y nos tocaba atravesar unas montañas para llegar a destino. De pronto, al subir la cuesta todo cambió. Las nubes se hicieron más oscuras, el viento helado empezó a soplar y parecía que se haría noche en plena siesta. Minutos después vimos unos copos de nieve. De pronto, tras una curva todo se tornó blanco. Absolutamente blanco. Una nevada impredecible en un sitio inesperado. Si uno miraba el paisaje pensaba que el invierno recién se iniciaba; pero divisamos un enorme e imponente almendro cubierto de flores. Ahí sentimos tronar la voz del Eterno. Aunque el frío fuera intenso y todo estuviera ‘aparentemente muerto’, el almendro proclamaba una nueva realidad. “Hasta aquí, invierno. Tus días están contados. Yo anuncio un cambio de temporada”. Bendito sea el Señor que con su voz como estruendo de muchas aguas proclama en esta hora: “El invierno ya se ha ido…hay flores en los campos; ha llegado el tiempo de cantar…”, Cantares 2:11-12 (TLA). El almendro despierta como primicia y advierte el cambio de temporada. ACTIVACIÓN. Lo que no sucede en mucho tiempo, ocurre en horas. Cuando el almendro está en flor, pronto le seguirá toda la naturaleza. Los troncos y ramas muertas reverdecerán de la noche a la siguiente mañana y, lo que no tiene vida es vivificado por la savia que corre con potencia en las profundidades no visibles. Pronto, pronto todo será esplendor, verdor, novedad y alegría.

ACTIVACION es la palabra que el Espíritu Santo ha dado para la iglesia, las familias y cada vida. Si has llegado a este lugar y necesitas que la activación de Dios inyecte nueva vida a tu ser, matrimonio, a tus hijos o ministerio queremos compartirte un recurso espiritual para experimentar tal activación. 


¿Cuál es ese recurso? El clamor. Todos podemos despertar al poder conferido en este tipo especial de oración. El clamor es un recurso divino para que se libere lo extraordinario de Dios. El clamor nace de un corazón que ha tocado fondo y ya no tiene opciones. Es desesperación que busca un remedio. Es adversidad que gime por un milagro específico. Clamar no es hacer una ‘oracioncita’ de costumbre, mientras bostezamos o pensamos en cualquier otra cosa. Nada que ver. Es el caso de Ana, de la mujer sirofenicia y de Bartimeo el ciego que “…cuando oyó… que era Jesús…quien pasaba, comenzó a clamar… ¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!”, Marcos 10:47 (VM). Jeremías aconseja: “… ¡Levántate y grita! ¡Vierte tu corazón, como un torrente, en la presencia del Señor!...”, Lamentaciones 2:19 (RVC). ¿Recuerdas cómo oró Jesús? “Cristo… oró llorando y suplicando a gritosofreció oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas, Hebreos 5:7 (PDT y NTV). ¿Alguna vez clamaste a Dios, llorando y gritando? Sí, gritos que surgen de la necesidad y miran al único capaz de suplirlas. Gritos que reconocen a Dios como la única opción posible. Muchas de nuestras oraciones son tibiecitas, con poca pasión y escasa entrega. ¿Y pretendemos que Dios nos responda? Con frecuencia ni siquiera oramos convencidos de que Dios vaya a contestarnos. ¡Dios responde al clamor de sus hijos! “… Dios les tendrá compasión…En cuanto oiga sus gritos, les responderá, Isaías 30:19 (TLA). Dick Simmons es un intercesor que, movido por Dios, comenzó a interceder a los gritos a las dos de la madrugada, en un descampado cerca del rio Hudson en Nueva York. Pronto se encendieron muchos reflectores y la policía intervino. ¿Qué está haciendo?, gritaron. Estoy orando para que Dios envíe obreros a su campo de Nueva York. Esa misma noche un delgado predicador de Pensilvania fue visitado por el Espíritu Santo y llamado a trabajar a Nueva York. ¿Quién era ese joven? David Wilkerson. ¿Has clamado con todo tu ser? ¿Qué te impide hacerlo? Los israelitas vivieron esclavizados en Egipto por más de 400 años, Génesis 15:13. Y la libertad solo llegó cuando clamaron: “… Los israelitas… clamaron por ayuda y su clamor subió hasta Dios…”, Éxodo 2:23 (NTV). Dios dijo: He oído… el clamor…”, Éxodo 6:5 (SB-MN). “… He escuchado sus gritos pidiéndome ayudaPor eso he venido a librarlos…, Éxodo 3:7-8 (TLA). Recibieron ayuda cuando la pidieron: Cuando clamamos al SEÑOR, él nos oyó… y nos sacó de Egipto…”, Números 20:16 (NTV). 


Dios puede y quiere obrar en tu vida. Sus promesas están a tu alcance. Tómate de ellas para experimentar la activación sobre tu realidad presente:Cuando ustedes clamen a Mí y oren a Mí, Yo los escucharé, Jeremías 29:12 (Kadosh). Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes”, Jeremías 33:3 (BAD). El SEÑOR oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades”, Salmo 34:17 (NTV).Él salvará al pobre que suplica y al necesitado que no tiene quien lo ayude, Salmo 72:12 (DHH). Clamaré a Dios, y el SEÑOR me rescatará, Salmo 55:16 (NTV). ¡Claro que tu Padre Celestial conoce tus penurias y necesidades (Mateo 6:32)!, pero Jesús nos enseñó a pedirle hasta por el pan de cada día: “Danos hoy el alimento que necesitamos”, Mateo 6:11 (NTV). También dijo: Pidan a Dios, y él les daráPues todo el que pide recibe…”, Mateo 7:7-8 (TLA y NTV). “Dios… dará buenas cosas a quienes se las pidan, Mateo 7:11 (TLA). “…Dios escucha nuestras oraciones cuando le pedimos…”, 1ª Juan 5:14-15 (PDT). 


¿Por qué los israelitas esperaron 400 años para clamar a Dios? ¿Habrán creído que el sufrimiento despertaría la bondad del Señor? Hoy día las personas creen que Dios está obligado a ayudarlas porque se hallan en dificultades. Y, cuando no reciben lo que esperan, se enojan y le echan la culpa a Dios de sus desgracias. Dios actúa como respuesta a la fe y no a la necesidad. ¿Por qué crees que Dios le dio un hijo a Ana? No porque quería ser madre sino porque clamó con fe: “… Muy dolorida de alma… suplicó al Señor y llorando lloró”, 1º Samuel 1:10 (Septuaginta). Derramó todo su dolor en la presencia del Señor. Cuando tuvo la certeza de que el milagro había sido hecho “…su rostro no volvió a decaer… nunca más volvió a estar triste, 1º Samuel 1:18 (Jünemman y DHH). Quejarnos de la crisis no la resolverá. Dejar que el tiempo pase tampoco. Levanta la mirada y clama a Dios. No te apoyes en tus propias fuerzas. Tampoco te resignes. No bajes la guardia. No te lamentes. Llora ante el Señor. Hoy se ha creado una oportunidad para que Dios sea glorificado. ¡Clama por su ayuda! “… Me llamarán y pedirán mi ayuda y yo les responderé…”, Zacarías 13:9 (PDT). Dios… escuchará sus ruegos, Salmo 102:17 (PDT).“… ¡Él los oye cuando le piden ayuda!, Salmo 22:24 (DHH); Zacarías 10:6; Job 22:27; Isaías 30:19 y 58:9. 


Hoy somos iluminados con este recurso espiritual: el clamor, ¡usémoslo! Acude al Señor y derrama como agua tu alma. Suplica por tu necesidad y por su perdón, porque cuando el que clama vive en pecado y no quiere arrepentirse, ese clamor no será escuchado: “Los llamé… y no me hicieron caso… Por eso… cuando clamen por ayuda, no les responderé…”, Proverbios 1:24-28 (NTV). Pide perdón, sé dócil al Señor. Purifícate, estimula tu fe y persevera porque “Dios… bendice a los que en él confían…”, Salmo 146:5 (TLA y DHH). “Nuestro Dios… siempre está dispuesto a ayudar a quienes… confían en él…”, 2º Crónicas 16:9 (TLA). “Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido”, Mateo 7:7-8 (TLA). No bajes la guardia porque“Si sigues tocando a la puerta el tiempo suficiente, él se levantará y te dará lo que necesitas…sigan pidiendo y recibirán lo que piden...”, Lucas 11:8-9 (NTV). 


La crisis que vives encierra una granoportunidad: un encuentro personal y poderoso con el Señor:“Yo quiero sanar… pero…nadie clama a mí en busca de ayuda… no se vuelven al SEÑOREn lugar de invocarme con corazón sincero se… alejan de míMiran en todas partes menos al Altísimo…”, Oseas 7:1-16 (NTV). Dios espera que esta crisis te lleve de regreso a sus brazos. ¿Reaccionemos? ¿Viviremos por debajo de lo que Dios quiere, simplemente porque no clamamos? El libro de los Jueces nos relata cómo Dios respondía al clamor, una y otra vez. “Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador…”, Jueces 3:9, 15; 4:3; 6:6; 10:10. ¿Tu fe se ha debilitado y necesitas unir fuerzas con un compañero de oración? ¡Hazlo ya! Cuando los asirios sitiaron a Judá, “…el rey Ezequías, y el profeta Isaías… clamaron al cielo”, 2° Crónicas 32:20. “Entonces el SEÑOR envió a un ángel que destruyó al ejército asirio junto con todos sus comandantes y oficiales”, 2° Crónicas 32:21, NTV. Dios no está buscando multitudes. Te está buscando a ti. No dejes que las dificultades crezcan en tu vida. ¿Te resistes todavía a creer en el poder del clamor con fe? Si no pueden ser dos, basta con uno que clame. Cuando los israelitas adoraron el becerro de oro, Dios decidió destruirlos, Éxodo 32:10. Moisés intercedió por ellos: “…los hubiera destruido, de no haberse puesto Moisés… en la brecha delante de Él…, Salmo 106:23 (NBLH). Moisés dijo: “… Dios… estaba decidido a destruirlos. Yo… oré…y Dios escuchó mi oración y los perdonó, Deuteronomio 9:18-29 (TLA). Aarón le debe la vida a Moisés: “El Señor estaba tan enojado con Aarón que también quería destruirlo a él; pero oré… y el SEÑOR le perdonó la vida, Deuteronomio 9:20 (NTV). ¡Cuánto bien puede hacer una sola persona que clama a Dios! Dios está buscando UNA PERSONA. Ezequiel 22:30 dice: “Y busqué entre ellos hombre (o mujer) que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé”. Una sola persona hace toda la diferencia. ¿Eres el único que lo está intentando en tu trabajo? ¿La situación en tu hogar parece estar más allá de toda esperanza? ¿Te inquieta saber que el mal crece y la gente se aparta del Señor? ¿Alguien que amas ha renegado de Dios? Dale al Señor el canal de un alma sedienta que clama y no habrá límites a lo que Él hará. Dios está buscando un hombre o una mujer que se ponga en la brecha: ¿serás tú esa persona? La promesa aguarda, ¿cómo responderás? Jesús dijo: “… ¿acaso Dios no defenderá también a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Los hará esperar? Les digo que los defenderá sin demora…”, Lucas 18:7-8, DHH

“…Yo he puesto centinelas en tus murallas; ellos orarán continuamente, de día y de noche. No descansen, ustedes que dirigen sus oraciones al SEÑOR. No le den descanso al SEÑOR hasta que termine su obra…”, Isaías 62:6-7, NTV